En este artículo os vamos a enseñar cómo restaurar un futbolín. Vamos a proceder a ello con un futbolín madrileño qué tiene más de 35 años, que ha pasado junto a mesas de billar como compañeras por multitud de sitios como por ejemplo locales y bares, dónde se castigan bastante, y que tiene las barras oxidadas, los muñecos desgastados, y partes de madera rotas.
Vamos a explicaros cómo quitarle esos años y conseguir un futbolín prácticamente nuevo.
Pasos para restaurar el futbolín
1- El primer paso es desmontar todo el futbolín. No se necesita ninguna herramienta especial más que el martillo, destornilladores, llaves fijas, botador, alicate, cutter, etc.
2- Ahora lijamos todas las piezas de madera. Depende del acabado que queráis darle tendréis que utilizar un grano o otro. En este caso vamos a usar el GR60 para quitar el barniz de forma rápida y GR120 para dejar un acabado al tacto suave. Cuanto más fino sea el grano final que useis peor cogerá el barniz la madera, ya que se cierra más el poro.Se debe lijar de forma uniforme y dejando toda la madera con el mismo tono para que el poro y la beta queden igual al barnizarlo.
3- Ahora es el momento de reparar las roturas, tanto en molduras como en muñecos. Usando emplaste de madera al agua y lijando el sobrante de la reparación es casi imperceptible.
4- Después de haber lijado todo, se limpian bien las piezas (a poder ser sopladas con un compresor).
5- Pasamos al barnizado, con brocha y barniz en color nogal, pero podéis usar cualquier barniz. Recordar proteger el suelo y usar guantes.
6- Los muñecos sin barnizar los pintamos a nuestro gusto. Una buena forma es con aerógrafo pero se puede hacer con pincel. Es recomendable usar una laca protectora después para protegerlos de los golpes de la bola, bien con un barniz transparente o con laca en spray.
7- Las barras, bisagras, pletinas y el tirador las lacamos con pintura epoxi al horno porque le da más dureza. Los mangos y los cojinetes blancos, se limpian muy bien con agua caliente un estropajo de aluminio y desengrasante.
8- Las tablas de los ceniceros las podemos hacer nuevas pero también se pueden reutilizar, después pulimos los ceniceros y ponemos toda la tornillería nueva. También podemos fabricar unos posavasos para que no se derramen por accidente.
9- El tablero que hace de campo, lo limpiamos y le repintamos las líneas.
10- Una vez todo seco procedemos al montaje, con cuidado de no arañarlo ni golpearlo.
11- Cuando tengamos todo montado engrasamos las barras con grasa blanca.
¡Listo! ya tenemos el futbolín como nuevo, más elegante, personalizado, y con otros 35 años más de vida por delante.